lunes, 31 de marzo de 2014


Consejos para superar la infertilidad
 


Este artículo fue publicado en: laverdad.com.mx
Puedes leer su versión original en: http://goo.gl/6vWkgK

Cuando se desea a toda costa tener un bebé, no resulta fácil saber que se sufre un problema de infertilidad.

México, D. F.- Cuando se desea a toda costa tener un bebé, no resulta fácil saber que se sufre un problema de infertilidad. Antiguamente, no se podía hacer nada frente a la infertilidad, sin embargo, hoy en día existen soluciones. Si estás pasando por esta situación, hoy queremos darte algunos consejos para superar la infertilidad de la mejor manera posible.

LA INFERTILIDAD
Es cierto que muchas personas recurren a los anticonceptivos para evitar tener hijos, sin embargo, otras muchas deben someterse a diferentes tratamientos para poder quedarse embarazadas. La infertilidad no es un problema fácil de superar. En realidad, puede generar en muchos casos, crisis en la pareja o una depresión.

Esta es la razón de por qué un tratamiento médico puede ser útil para que la mujer pueda quedarse embarazada. Ciertamente, existen muchos tratamientos contra la infertilidad. Cuando se habla de infertilidad o de esterilidad, se hace referencia a la imposibilidad de tener un hijo de manera natural. La infertilidad afecta tanto a las mujeres como a los hombres.

Por esta razón, ningún miembro de la pareja debe sentirse responsable por la dificultad para tener un niño. La esterilidad de las mujeres puede estar relacionada con un problema a nivel de los ovocitos o de una disfunción a nivel de las trompas. En cuanto a la infertilidad de los hombres, normalmente suele estar relacionada con una anomalía de los espermatozoides, impotencia o disfunción de los testículos.

Existen muchos casos en los que la infertilidad está relacionada con problemas de orden psicológico. Una fuerte presión o un estrés continuo puede por ejemplo ser la causa. En muchos casos de esterilidad, ésta se resiente como una "enfermedad".

La mejor solución está en hablarlo con el médico o con un ginecólogo. En este caso, es posible encontrar un tratamiento que se adapte a las necesidades y expectativas de cada pareja. Con el fin de afrontar la infertilidad, es esencial efectuar un examen clínico. Esto permite determinar la causa de la esterilidad. Estos exámenes pueden permitir al médico encontrar un tratamiento adaptado a cada caso. Lo más importante es no perder la paciencia y mantener la esperanza, ocurra lo que ocurra.

 SOLUCIONES ANTE LA INFERTILIDAD
Entre la fecundación in vitro, la inseminación artificial, o los inductores de ovulación, las soluciones son variadas. En ciertos casos, sin embargo, no es posible determinar las razones de la infertilidad. No se trata, sin embargo, de una fatalidad: existen soluciones. El recurso a la adopción puede ser una solución estupenda; pero lo esencial es no guardar nunca un sentimiento de culpabilidad o de fracaso.

La esterilidad no significa que el hombre haya perdido su virilidad o que la mujer sea incapaz de ser madre. Antes de tomar una decisión precipitada, conviene reflexionar sobre las soluciones existentes. El apoyo psicológico así como el médico suelen ayudar mucho a afrontar un problema de infertilidad.

¿Te han sido de utilidad estos consejos para superar la infertilidad? Si estás pasando por esta situación, desde aquí queremos que participes activamente de nuestros comentarios, nos cuentes tu experiencia al respecto.

 

lunes, 24 de marzo de 2014


Las mujeres y su conocimiento sobre la vida fértil
 
Este artículo se publicó en: www.asteriscos.tv
Puedes leer la nota original en: http://goo.gl/NppEZU
Una investigación realizada por un banco de óvulos de Argentina reveló que es “muy bajo” el grado de conocimiento de las mujeres sobre el concepto de vida fértil. Las claves a tener en cuenta
Una investigación realizada por un banco de óvulos de Argentina reveló que es “muy bajo” el grado de conocimiento de las mujeres sobre el concepto de vida fértil. Según el relevamiento realizado por el banco de óvulos Maternity Bank entre mujeres de entre 33 y 40 años sin hijos, “existe muy bajo conocimiento del concepto de Vida Fértil”.

Así quedó demostrado en una serie de focus group realizados durante el mes de febrero con el fin de explorar el grado de conocimiento sobre la técnica de crio-preservación de óvulos para maternidad diferida.

Al término del estudio cualitativo, ginecólogos concluyeron que existe “muy poca conciencia e información acerca de los tiempos biológicos y los riesgos que se corren con una maternidad tardía” y afirmaron que “es necesario hacer hincapié en la diferencia entre la técnica de crio-preservación de óvulos como técnica aplicada a la postergación y planificación de la maternidad, y las técnicas aplicadas a la reproducción asistida para tratar un problema ya existente”.

Según se desprende del estudio, es preciso reforzar desde los consultorios la idea de que es muy importante que la mujer se informe y evalúe todas las precauciones existentes al momento de postergar la maternidad. Luego de los 35 años, la reserva de óvulos de una mujer disminuye con mayor rapidez y esto puede condicionar el éxito en la búsqueda del embarazo.

Las mujeres encuestadas admitieron que les gustaría recibir asesoramiento sobre los alcances de la criopreservación de óvulos de parte de su médico ginecólogo. Y expresaron que tanto el tratamiento hormonal como la punción ovárica parecen ser procedimientos "poco invasivos”, incluso mucho menos que cualquier cirugía estética.

Respecto a las mujeres consultadas entre 33 y 35 años, se observó que “su centro vital es el trabajo y que se esfuerzan por crecer y afianzarse en él”. “Para ellas el futuro es algo lejano y sienten que todavía hay tiempo para hacer lo que quieran sin reparar en su reloj biológico. En su mayoría, coinciden en que quieren formar una familia tradicional pero eso es algo propio de una etapa posterior”.

domingo, 9 de febrero de 2014

Fertilidad: los tiempos del reloj biológico
 

 
Este artículo se publicó originalmente en: www.diariodemocracia.com
Puedes leer su versión original en: http://goo.gl/beSZJz 
 
En la actualidad, las prioridades y los proyectos personales han cambiado postergando metas como la maternidad. En este contexto, es importante conocer la realidad del reloj biológico para actuar con celeridad al momento de emprender el lindo camino de ser padres.
Estudiar una carrera, obtener experiencia laboral, afianzar la relación y conseguir la tan anhelada estabilidad económica. Por uno u otro motivo, en la actualidad la meta de la maternidad ha sido postergada. Es así como, en muchas ocasiones, las parejas se encuentran con los primeros deseos de ser padres una vez llegados los 35 años.
Al mismo tiempo, se enfrentan a la realidad del reloj biológico, una carrera contra el tiempo. Afortunadamente, de la misma forma en que han cambiado las costumbres, han avanzado los estudios sobre fertilidad lo que hace que sea más viable el objetivo. 
En líneas generales, el reloj biológico comprende desde la primera menstruación de la mujer hasta la última; es decir, es el período aproximado entre los 15 y los 45 años en el cual una mujer es capaz de tener un hijo en forma natural.
Sin embargo, la capacidad reproductiva femenina se reduce a medida que pasan los años debido a la disminución de los óvulos en cantidad y calidad. En este sentido, la reserva ovárica máxima se consigue a las 20 semanas de gestación cuando el feto posee 7 millones de folículos en sus ovarios. En el nacimiento, la reserva baja a 1 ó 2 millones de folículos y llega a los 400 mil al producirse la primera menstruación.
Por tal motivo, la edad es un factor importante en la meta reproductiva. El período de mayor fecundidad de la mujer se sitúa entre los 20 y los 27 años, etapa donde la probabilidad mensual de embarazo es entre un 20 y 25% en los casos donde no se presenten problemas específicos. Una vez cumplidos los 35, las posibilidades de concebir se reducen a un 15% por año llegando a caer a un 2 ó 3% anual a partir de los 40.
Del mismo modo, el paso del tiempo va disminuyendo la calidad y capacidad reproductiva masculina. Más específicamente, el hombre se enfrenta a su reloj biológico entre los 45 y 50 años de edad.
La mayor probabilidad de tener un embarazo de alto riesgo es otro de los aspectos a considerar en la carrera por la maternidad. No es sólo más difícil concebir a mayor edad, sino que también existen más posibilidades de aborto, de contraer anomalías cromosómicas y de partos prematuros.
Ante este contexto, la recomendación principal es actuar con rapidez. Por eso, se aconseja consultar de inmediato a un especialista de fertilidad a aquellas parejas que llevan más de 12 meses intentando concebir sin éxito; en los casos de las mujeres mayores de 35 años, el plazo se acorta a 8 meses.
Generalmente en los hombres, los estudios consisten en un espermograma completo para evaluar la calidad y normalidad del esperma. Para la mujer, se realiza un doble análisis: por un lado del ciclo de ovulación y por el otro un estudio hormonal para evaluar las hormonas reproductivas, tiroideas, prolactina y andrógenos. Para completar la revisión, se realiza una histerosalpingografía (HSG) para evaluar la cavidad uterina y las trompas de falopio.
Al cabo de uno o dos meses, se tendrá el estudio completo con los resultados adecuados a partir de los cuales se planificará las acciones acordes a cada caso. En la actualidad, los adelantos científicos en fertilidad brindan diversas soluciones para lograr el objetivo de la maternidad, entre ellas se destaca: la ovulación inducida, inseminación artificial y fecundación in Vitro.
Con el tiempo, los proyectos personales han cambiado y con ello la meta de ser padres se ha visto postergada. En este sentido, la principal recomendación es ser concientes de la realidad del reloj biológico, no con la intención de preocuparse, sino de actuar con rapidez una vez que las parejas decidan el mejor momento para encaminar el camino de la paternidad.

lunes, 27 de enero de 2014


Presentan aplicación interactiva para
parejas con problemas de fertilidad

Este artículo fue publicado en: http://www.cronica.com.mx/ Puedes leer su versión original en: http://www.cronica.com.mx/notas/2014/810707.html



Red Crea, Medicina Reproductiva, presentó hoy una innovadora aplicación, única en el mercado mexicano, que busca brindar apoyo, tranquilidad y seguimiento a las parejas que no han logrado ser padres gracias a una plataforma que combina por una parte información confiable y por otra la posibilidad de interacción con especialistas de gran prestigio en el país.

Diseñada con una interfaz amigable y con íconos bien definidos de la información que contiene, busca facilitar el uso a sus pacientes. Disponible para la plataforma Android  desde la versión 2.3 en adelante,  y para iOS, desde la versión 6 de su sistema operativo; en ambos casos ya está lista para su descarga gratuita en sus respectivas tiendas.

“En Red Crea conocemos y entendemos  la situación por la que atraviesan las parejas que no han logrado concretar el milagro de la vida, sus necesidades y temores. Sabemos que un factor importante que les preocupa, es la incertidumbre, es decir, no saber si están siendo atendidos correctamente”, comentó el Dr. Carlos Maquita, Especialista en Medicina de la Reproducción y Fundador de Red Crea. “Es por ello que decidimos poner a su alcance una herramienta que  brinde  apoyo, aún  fuera del consultorio, diseñada bajo dos conceptos básicos: la orientación y el seguimiento” afirmó el Dr. Maquita.


Sobre el concepto de “Orientación”
El proceso al cual se enfrenta una pareja con problemas de fertilidad  es complejo y les genera incertidumbre y desconfianza. Por ello, la aplicación incorpora  en su contenido datos importantes sobre Red Crea,  sus médicos,  los procedimientos que se realizan y un protocolo específico, que cualquier médico especialista en medicina reproductiva debe seguir, y que los ayude a saber si están siendo bien atendidos. Dicha información  se puede consultar en cualquier momento dentro de la aplicación, aún sin conexión.

Sobre el concepto de “Seguimiento”

De las nueve secciones que abarca la aplicación, destaca la de “Usuarios”, a través  de la cual se  amplían los beneficios para los pacientes,  pues encontrarán opciones que simplificarán el seguimiento de su tratamiento. Fácilmente podrán solicitar desde su teléfono móvil una cita; organizar mediante imágenes su historial médico, el cual  se almacenará  tanto en su dispositivo como en el servidor de Red Crea,  y así no tendrán necesidad de llevarlos de forma física a sus consultas; asimismo les permitirá calendarizar el esquema de tratamiento indicado por su médico de manera sencilla con alertas que les recordará que es el momentos de aplicar un medicamento.

De la misma manera, los médicos de Red Crea podrán compartir materiales multimedia que sirvan a sus pacientes para entender su tratamiento. Además, podrán encontrar los medicamentos que se requieren de forma sencilla y a mejor precio, desde su sección “Farmacia”.

Red Crea, es una institución especializada  en medicina reproductiva con más de 10 años de experiencia en el mercado mexicano. Esta institución se ha distinguido por mantenerse a la vanguardia en tratamientos  de reproducción, y bajo esa premisa ahora lanza su aplicación para dispositivos móviles.
“En Red Crea estamos seguros que esta aplicación podrá contribuir de forma muy positiva a nuestro compromiso de seguir innovando con prácticas que les ayuden a cumplir su sueño de ser padres”, concluyó el especialista.

martes, 14 de enero de 2014

Cuando los hijos no llegan: infertilidad

Rocío Sánchez



Este artículo fue publicado en: www.jornada.unam.mx
Puedes leer su versión original en: http://goo.gl/uzOINw


La Organización Mundial de la Salud clasificó a la infertilidad como un problema de salud pública en 2009, reconociendo que las dificultades para concebir merman la calidad de vida de las personas. Para atender el problema, es necesario tener un diagnóstico certero que permita recurrir a los diversos tratamientos disponibles.

"No te vayas a embarazar", es la advertencia constante cuando se sospecha que los jóvenes han iniciado su vida sexual. No se deja lugar a dudas sobre su capacidad de concebir. De esta forma, cuando las personas deciden tener hijos, no esperan experimentar dificultades para conseguir un embarazo.

Se calcula que 20 por ciento de las parejas en todo el mundo tienen problemas para concebir. En 2009 la Organización Mundial de la Salud comenzó a considerar la esterilidad o infertilidad como un problema de salud pública, el cual está aumentando a decir del doctor Carlos Maquita, especialista en reproducción asistida con dos décadas de experiencia en el área.

Según Maquita, los factores que llevan a la infertilidad son diversos. Algunos de ellos, que se pueden calificar como extrínsecos, se relacionan con el estilo de vida de las personas e incluyen hábitos como el uso de tabaco, alcohol y otras drogas, o factores de contaminación ambiental como el plomo de las gasolinas o los pesticidas. La dieta también es un factor importante ya que, sobre todo en el ámbito urbano, la calidad de la alimentación y la obesidad, influyen.

Infecciones que dañan a largo plazo
Algunas de las infecciones de transmisión sexual, aún aquellas que parecen no ser graves, a largo plazo pueden interferir con la capacidad reproductiva. "La clamidia o la gonorrea son bacterias que pueden afectar el aparato reproductor tanto en hombres como mujeres, y les pueden producir infertilidad de modo permanente", dijo el médico a Letra S.

Uno de los mitos alrededor de los métodos anticonceptivos es que su uso prolongado causa infertilidad. Entrevistado en sus oficinas de Red CREA, institución especializada en técnicas de reproducción asistida, Maquita Nakano niega que esto sea cierto, pero observa una relación indirecta entre dichos métodos y los problemas de fertilidad: las y los adolescentes podrían tener varias parejas sexuales antes de encontrar una estable con la que decidan reproducirse, y si utilizan métodos anticonceptivos como los hormonales (píldoras, inyecciones, parches), tenderán a no usar condón, lo que los expondrá a infecciones sexuales como las mencionadas.

"Otro punto importante es que los chicos que inician su vida sexual a edad temprana, difícilmente van a acudir con un médico para atender cualquier infección; lo más seguro es que entre amigos se recomienden algún 'tratamiento' y eso genera que sean infecciones mal tratadas", refiere el especialista.

Carrera contra el tiempo
La edad es uno de los factores más importantes en los problemas de fertilidad, sobre todo para las mujeres. De acuerdo con el también autor del libro Cuando la naturaleza pide ayuda, la mejor edad biológica para que una mujer se reproduzca es entre los 23 y los 30 años. "En menores de esa edad se dan complicaciones más frecuentemente, y por arriba de los 35 o 40 años, también". Los hombres, por su parte, no tienen un parámetro tan establecido porque fabrican espermatozoides durante toda su vida. Las mujeres, en cambio, nacen con una cantidad determinada de óvulos y no fabrican más.

No obstante, las dinámicas sociales actuales han llevado a que las personas pospongan su reproducción, lo cual aumenta la probabilidad de experimentar problemas para concebir. "Las mujeres ahora son más independientes e incluso hay un problema actual importante: muchas no tienen pareja o les cuesta trabajo tener una relación estable. Es decir, hasta el comportamiento en cuanto a la formación y el desarrollo de las parejas ha cambiado." De igual manera, los niveles educativos a los que las mujeres aspiran son mayores a nivel mundial.

El éxito reproductivo es posible

Para ayudar a las parejas infértiles existen diversas técnicas. Las intervenciones son de diferentes tipos, dependiendo del problema biológico que se presente en la pareja. Pueden ir desde despejar obstrucciones en las trompas de Falopio (que impiden que el óvulo y el espermatozoide se encuentren) hasta procesos tan complejos como la inyección intracitoplasmática del espermatozoide, un novedoso proceso de fecundación in vitro conocido como ICSI.

Pero en el trayecto entre esas dos intervenciones se pueden llevar a cabo ciclos de inseminación artificial, potenciada con medicamentos que ayudan a fijar al óvulo fecundado en el útero. Incluso, si fueran las células germinales (óvulo o espermatozoide) las que estuvieran ausentes o tuvieran defectos, se puede recurrir a células obtenidas de donantes.

De acuerdo con el Registro Latinoamericano de Reproducción Asistida, las tasas de éxito en de los procedimientos de reproducción asistida están entre 27 y 40 por ciento.

Lo importante es llegar con el especialista correcto. Muchas personas acuden con ginecólogos no especializados en problemas de reproducción, por lo que pueden pasar años para que se dé un diagnóstico acertado y se inicie el tratamiento pertinente. Mientras, en el camino, deben lidiar con el peso emocional de la infertilidad. "Algunas personas hacían bromas crueles", narra Carlos en su testimonio para el libro del doctor Maquita. "Me decían: eres el Canderel, endulzas, pero no engordas; uno lo toma sin darle importancia. En la familia preguntaban para cuándo el bebé, y uno comienza a decir 'ya mero', pero termina por dejar de visitar familiares, aislarse, y cuando se ven bebés uno se deprime y se pregunta ¿por qué yo no puedo?".

domingo, 12 de enero de 2014


Ser madre a partir de los 35 años:
¿qué dificultades y riesgos existen?
 
Este artículo fue publicado en: http://www.20minutos.es/
Puedes leer su versión original en: http://goo.gl/7nmq0A
Ser madre a partir de los 35 años puede presentar una serie de inconvenientes y riesgos que conviene conocer, sobre cuando la edad media en España en maternidad se ha situado desde hace unos años por encima de los 31 años.

Desde Eroski Consumer se analizan las dificultades y riesgos del embarazo con 35 o más años de edad y ofrece claves para prepararse para el parto.

A las mujeres embarazadas mayores de 35 años se recomienda una preparación especial para afrontar el parto, debido a las dificultades que representa una gestación a esta edad, en particular cuando es la primera. Esto se debe a que quedarse en estado a partir de los 35 años de edad (y mucho más las gestaciones a los 40) resulta, en varios sentidos, más difícil que hacerlo a una edad más temprana.

Las mujeres de entre 35 y 40 años ven reducidas sus probabilidades de lograr un embarazo en un 25% en relación con las menores de 30Por un lado, es más difícil conseguir la concepción. Las tasas de fertilidad descienden de forma notoria a partir de esa edad. Las mujeres de entre 35 y 40 años ven reducidas sus probabilidades de lograr un embarazo en un 25% en relación con las menores de 30, indica el Libro Blanco de la infertilidad en España: situación y perspectivas (descargar libro aquí en pdf), editado por la Sociedad Española de Fertilidad.

Por otro lado, un embarazo a partir de esa edad entraña mayores riesgos. Un estudio realizado por expertos de la Universidad de Valladolid halló en casi el 30% de las gestaciones a partir de 35 años alguna patología perinatal. También concluye que existe "una asociación entre la edad materna avanzada y un mayor riesgo de desarrollar una patología gestacional, como diabetes o estados hipertensivos del embarazo".

El mismo trabajo señala que, después de los 35 años, aumenta el peligro de prematuridad del parto, "con mucha probabilidad influenciada por la mayor frecuencia de patologías gestacionales, que puede desencadenar en la finalización del embarazo", señalan estos expertos.

Además, a partir de esta edad es más frecuente que la dilatación sea más lenta, así como un incremento en las tasas de cesáreas y mortalidad perinatal. Con respecto a este último problema, la estadística de este grupo es casi 3,5 veces superior a la de embarazadas más jóvenes.

Cómo preparar el parto

Para las mujeres de 35 años (o más) la preparación física para afrontar el parto es aún más importante que para las más jóvenes. En primer lugar, indica el doctor Curro Millán, director de un instituto especializado en este tipo de tratamientos ubicado en Madrid, es fundamental analizar la historia clínica y realizar todos los estudios correspondientes. "El objetivo es conocer los antecedentes y los posibles problemas que puedan presentarse a lo largo de la gestación", explica Millán.

Luego, tendrán mucha importancia las sesiones de ejercicios de preparación para el parto, que pueden estar combinadas con otras técnicas, como pilates o yoga.

En la última etapa del embarazo, es importante también efectuar un entrenamiento destinado, sobre todo, a fortalecer las zonas del cuerpo que faciliten un buen periodo expulsivo y reduzcan la incidencia de traumatismos, como los masajes perineales.



martes, 10 de diciembre de 2013


Madre en los 40, una decisión responsable

Este artículo fue publicado en: http://www.losandes.com.ar
Lejos de determinismos y juicios a priori manejar la información indicada, con todo lo que implica esta decisión, es vital. La mirada médica, psicológica y testimonios en primera persona. El deseo de formar una familia.

Son muchas las cosas en esta vida que el tiempo no puede tocar, o al menos las vuelve más flexibles: el amor incondicional de la familia, los vínculos fuertes de amistad que se van desarrollando en cada etapa, o la pasión irrefrenable que nos mueve hacia los objetivos que más deseamos lograr...; sólo por nombrar algunas.

Pero la realidad no es rosa, a la hora de esperar los tiempos de cada persona desde lo biológico. Eso sí: tampoco negra, en todo caso simplemente tiene matices, y conlleva decisiones importantes cuando de tener un hijo en la década de los 40 se trata.

¿Es un riesgo innecesario? ¿No existirían problemas aunque la edad se ha dilatado con el tiempo? ¿Hay menos riesgos gracias a los avances de la ciencia?

Todos estos interrogantes, respondidos en esta nota, por la palabra autorizada de los especialistas, donde lejos de una verdad y mandato cerrado en el tema, se apunta al manejo de la información por parte de cada mujer.

Tic-tac, ese reloj que no para

María Marta tiene 41 años y está embarazada de dos meses. Es abogada y está casada desde hace ocho con Joaquín. Ambos -incluso estando de novios- coincidieron en que si bien deseaban tener hijos en un futuro, antes querían desarrollar sus respectivas carreras, y tener un buen pasar económico para darle a su familia lo mejor:

“Los hijos es algo que hemos tenido en mente desde siempre. Pero antes me dediqué a mi carrera y mi esposo a la suya, medicina. Forjarnos un presente económico estable fue duro, y ahora quedarme embarazada a esta edad, no fue fortuito. Lo pensamos mucho, fuimos a ver a los especialistas y luego de muchas pruebas dimos el gran paso. ¿Temor? Sí, lo tengo, pero antes no se dieron las condiciones necesarias. Estamos felices”, cuenta.
Muchos podrían objetar que la década de los 20 es la indicada, y tener un bebé en una etapa posterior no es una buena idea. Sin embargo la vida de cada persona circula por senderos tan disímiles como complejos; con sus tiempos, inquietudes y objetivos. Lo que no implica desviar la mirada, sino más bien manejar la información médica para tomar con responsabilidad lo que se decida.

Según explicó Emilio Gassibe, ginecólogo y especialista en fertilidad: “antes que nada hay que tener en cuenta dos instancias diferentes en torno a este tema: una se vincula con analizar si esa mujer, que está en sus 40, puede desde lo médico ser madre; mientras que la otra tiene que ver con el embarazo en desarrollo de la persona en esta década, con todos sus riesgos y cuidados”.

La “previa” médica para ver si una mujer puede quedar embarazada en sus 40 resulta fundamental, ya que como detalla Gassibe, “lo primero que debe hacer la paciente es ir a un ginecólogo especialista en fertilidad, para que por medio de diversos exámenes le diga si puede quedar embarazada, ya que su edad es limítrofe respecto a la capacidad reproductiva. Incluso hay mujeres que antes de los 40 años entran en menopausia, con deterioro de su rendimiento ovulatorio; es decir ya no tienen ni cantidad, ni calidad de óvulos, para embarazarse antes de esta década. Por otro lado, hay casos que tienen más de 40 y pueden concebir solas. Cada caso es único, pero ante el concreto desgaste biológico, el examen médico previo es crucial”.

Desde la voz del especialista una mujer que se embaraza por arriba de los 40 años, puede lograrlo porque se pudo embarazar obviamente sola, con sus óvulos (a pesar del desgaste biológico) o incluso porque le hicieron un tratamiento con óvulos de una donante anónima más joven. También están aquellas que congelaron sus óvulos a sus 30 (las menos) y los guardaron para esta etapa. Todo es posible.

Sin embargo, si nos atenemos a hablar de la edad reproductiva de la mujer, Gassibe precisó: “de ser factible, si se dan las posibilidades, la mujer debería poder quedar embarazada mucho antes de los 40, porque no sólo es más difícil que se embarace a esta edad, sino que cuando la gestación se da luego de la misma, implica algunos riesgos asociados a las pérdidas de calidad celular del óvulo. Situaciones como la trisomía en los casos del síndrome de Down, malformaciones, y tasas de aborto espontáneo en la primera parte del embarazo, son más altas a partir de los 40, ya que la calidad cromosómica de estos óvulos es menor”.

En resumen los 40 suelen ser un límite que debe ser evaluado médicamente, con tests y pruebas, para definir la capacidad ovulatoria de la paciente. No implica cerrar la persiana: sólo saber las posibilidades reales, pros y contras, de concebir a esta edad.

“Entre los 25 y 30 años, la mujer tiene una cantidad y calidad de óvulos buena, pero hay que entender que el ovario tiene un curso genético de envejecimiento que está predeterminado, por lo que sería más correcto planificar los objetivos vitales en función de esto. De los 30 a 35 años se da una primera pérdida del potencial fértil y reproductivo, mientras que entre los 35 y 40 años tiene lugar una segunda y muy importante pérdida en este sentido. Ya a partir de los 40 todo resulta más azaroso. Por eso lo ideal es que a los 35 años una mujer tenga más o menos organizado y definido su rol vital. Claro está: no siempre es posible, por eso la importancia de estar informadas y asesoradas por el especialista, sea cual fuere la decisión”, aconsejó Gassibe.

Lo ideal, a veces, lejos de lo real

Si bien las situaciones inmejorables le ocurren a muchas personas a la hora de poder tener hijos en la edad “ideal”, biológicamente hablando, negar el impacto sociocultural y de relaciones a lo largo de los años, sería obviar algo determinante para poder formar una familia.

Ximena es una diseñadora gráfica de 39 años, que por diversas circunstancias de la vida se encuentra hoy sin pareja, pero a quien el reloj biológico le pesa: “No soy ajena a esta realidad, pero tampoco quiero estar con cualquier persona que no tenga un proyecto de familia.

Entonces por un lado el reloj no para, y me preocupa; pero por el otro no están las condiciones personales dadas para poder estar en pareja, y luego ver qué proyecto común de hijos puedo llegar a tener con esa persona”.

En este sentido, el licenciado en psicología Oscar Nini, especialista en familia y adolescencia aportó: “Las causas más frecuentes de esta maternidad tardía se vinculan con varios aspectos: por un lado la mujer ocupa hoy una posición diferente a nivel socio-económico y cultural, donde además de manejar una casa, elige no quedarse puertas adentro y salir para desarrollar su potencial profesional. Otras razones tienen que ver con que las necesidades económicas de la pareja; también la problemática en cuanto a los vínculos, y la falta de relaciones estables, que hacen que muchas mujeres decidan tener un hijo, sin necesidad de tener un hombre al lado”.

La compleja trama de los vínculos y relaciones, el hecho de hacer pareja estable a partir de los 30, y el cambio de paradigma respecto al matrimonio (hoy es más habitual la convivencia previa, lejos del mandato social noviazgo-boda- hijos) es según el licenciado Nini “algunos de los aspectos que se suman a la postergación de esta maternidad”.

“Más allá de las causas considero que la maternidad simplemente es lo que es. No se pueden hacer estadísticas de antes y ahora. Si una madre decide serlo a los 40 y tantos, no implicará ser mejor o peor que una de 20. El rol, mientras sea una elección, será óptimo a cualquier edad. Ninguna familia es funcional totalmente, todas tienen sus bemoles, y ser madre a los 40 es tan sano como a los 20 o 30 años”, explicó Nini.

Doble cuidado, bebé a bordo

Desde el argumento profesional quedó determinado que los óvulos femeninos a partir de los 40, no sólo son más difíciles de encontrar, sino que cualitativamente no son óptimos; haciendo que la probabilidad de embarazo no sea tan buena y, si ocurre, que existan riesgos de ciertos problemas asociados al déficit cualitativo del óvulo, no sólo cuantitativo de la ovulación.

Sin embargo, una vez tomada la decisión por la pareja, es la paciente quien asume el embarazo con todo el manojo de riesgos que conlleva para sí; incluso si opta por la donación de óvulos (que elimina riesgos cromosómicos) por parte de mujeres más jóvenes.

“Una vez que la paciente está cursando su embarazo debe hacer una consulta preconcepcional donde se realizan exámenes de todo tipo, para ver si tiene enfermedades infecciosas que pueda transmitirle al bebé, y analizar las condiciones fisiológicas de los órganos que pueden verse sobrecargados por la presencia del embarazo. Fundamentalmente el corazón, riñón y el hígado, en donde al tener que bombear sangre para un cierto circuito nuevo, va a tener que filtrar sangre para el mismo y metabolizar las hormonas para él, algo que representa dificultades funcionales. De ahí la importancia de que la paciente concurra para una evaluación clínica profunda”, detalló el ginecólogo.

La probabilidad estadística del deterioro funcional de ciertos órganos, debido al desgaste natural de la vida o enfermedades anteriores, es algo concreto y real en todas las personas, ya que tanto en hombres como en mujeres, aunque plenos y jóvenes a los 40, biológicamente portan un “kilometraje” vivido que pasa su factura.

Un embarazo a los 45 años, es un embarazo de alto riesgo y valor. “Esto significa, por un lado, que la cantidad de controles es más alto y estricto, terminando  generalmente en una cesárea electiva, sin trabajo de parto. Y se denomina de ‘alto valor’, porque por la edad de la paciente podría no haber otro embarazo para ella”, contó el especialista en fertilidad.
Los controles incluso son interdisciplinarios, con otros especialistas, para que todo sea muy seguido.

“La fertilidad no es un derecho biológico sin fecha de caducidad, declina con la misma; lamentablemente. Y lo importante es que si se decide llevar a cabo la búsqueda de un hijo, se haga con toda la información, exámenes previos y seguimientos necesarios para que todo llegue a buen término”, concluyó Gassibe.